Neurona: de la financiación ilegal de Podemos a los vínculos con la izquierda latinoamericana

Corría el año 2019. Las elecciones nacionales y autonómicas estaban a la vuelta de la esquina y la búsqueda de una buena campaña electoral se convertía en objeto de vital importancia en vistas a convencer a los votantes indecisos. Por entonces, el partido de Podemos llevó a cabo la contratación de una consultoría política, conocida bajo el nombre de Neurona, que operaba en países de Latinoamérica y que estaba vinculada al exsecretario de Podemos, Juan Carlos Monedero, que decía ejercer como “director de proyectos” de la misma. Sin embargo, fuentes del propio partido de Iglesias han llegado a afirmar que –Neurona– podría tratarse de “una especie de sociedad para sacar pasta”. A raíz de las denuncias del exabogado del partido, José Manuel Calvente, por una presunta financiación irregular de la formación morada se dieron a conocer los inicios del que se ha denominado Caso Neurona. La trama fue llevada a los juzgados de Madrid el pasado mes de agosto.

¿Qué es Neurona?

Neurona Consulting o su homóloga española, Neurona Comunidad SL, es una empresa de consultoría política que se vincula a sectores izquierdistas de Latinoamérica en países como Venezuela, Bolivia, México o Ecuador. Además, ha prestado servicios en las campañas electorales de Evo Morales, Nicolás Maduro o Andrés Manuel López Obrador. Es más, en el caso de Bolivia, la empresa está siendo investigada desde diciembre de 2019 por una serie de contratos que vinculan la actividad del Ejecutivo de Evo Morales con la donación de 1,5 millones de euros a la consultora. Los trabajos de esta empresa en relación con el partido de Podemos estuvieron vinculados al diseño de logotipos, carteles, vídeos de movimiento en redes sociales, etc. Sin embargo, existen indicios para pensar que Neurona es el enlace de la formación morada con el mundo latinoamericano, además de una entidad colaboradora a la hora de mover fondos desde y hacia otros países. Detrás de esta consultora mexicana se encuentra la figura de César Hernández Paredes, con quien Juan Carlos Monedero mantiene una estrecha relación profesional y uno de los encargados de financiar la creación de la sede española de Neurona. Esta última se encuentra en manos de Elías Castejón, un abogado sevillano sin aparente relación con el partido de Pablo Iglesias.

Los inicios de la investigación: Denuncias desde el propio partido

José Manuel Calvente denunció a Podemos por delitos de financiación ilegal, blanqueo, administración desleal y revelación de secretos. Con ello consiguió llevar al que había sido su partido hasta 2019 a la tribuna del Juzgado de Instrucción nº 42. Sin embargo, no fue el único exmiembro de Podemos que se atrevió a sacar los presuntos trapos sucios de la formación morada. A él se unió la también exabogada del partido, Mónica Carmona, quien escribió una carta en la que hacía referencia a ciertas irregularidades financieras que podrían llegar a tener consecuencias penales para el equipo de Pablo Iglesias. A comienzos de la investigación, el juez Juan José Escalonilla recogió la existencia de una “caja b” de Podemos, conocida también como Caja de Resistencia, en la que se recogían las donaciones de los cargos del partido – un 15% de su sueldo – para gastar en proyectos sociales. Sin embargo, la formación dejó de informar acerca de este dinero (aproximadamente 400.000 euros) a partir de 2018, después del segundo Congreso de Vistalegre. En septiembre de 2020, se limitó la investigación a la relación del partido con Neurona. Un mes antes se había descubierto que la consultora no figuraba como registrada en España cuando se inició la facturación, por lo que existían dudas de que se tratara de una empresa pantalla.

Ante ello, Calvente sostiene la tesis de que Juan Carlos Monedero sería el responsable de buscar empresas y gobiernos extranjeros con los que contactar a través de Neurona para obtener fondos mediante contratos simulados a través de microcréditos. Esto respondería a por qué Podemos recaudó en 2019 unas cifras de récord a través de las aportaciones de sus militantes para financiar la campaña electoral.

Mientras tanto, Carmona – quien declaró ante el juez Escalonilla el pasado 28 de octubre – afirmó que los contratos entre Neurona y Podemos “fueron simulados”, es decir, que el partido entregó dinero a la consultora sin recibir servicio alguno a cambio. Además, aseguró que Juanma del Olmo “fue quien decidió contratar a Neurona” al ser él el encargado de manejar el presupuesto de la campaña. La exabogada admitió también que esta información se le dio a conocer a través de cargos del propio partido.  

Presuntos Implicados

También estarían implicadas la gerente de Podemos, Rocío Val, y la encargada de compras y finanzas del partido, Andrea Deodato.

El papel de Pablo Echenique

La semana pasada se dio a conocer que el portavoz parlamentario del grupo Unidas Podemos, Pablo Echenique, figuraba como apoderado de una de las cuentas corrientes desde la que se transfirió dinero a la empresa de Neurona – en concreto, figura a su cargo un traspaso de 2.420 euros a la consultara llevado a cabo el pasado 28 de enero. Todo ello quedó recogido en un informe de la Brigada Central de Investigación y Blanqueo de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal), que fue publicado por el periódico ABC. En la cuenta de Triodos Bank figuraban también los nombres de la diputada por la formación morada en la Asamblea de Madrid, Carolina Alonso, y el responsable económico financiero de la formación, Daniel de Frutos. Echenique por aquel entonces albergaba el cargo de Secretario de Organización de Podemos.

La relación con la Fiscalía

El papel de la Fiscalía en el Caso Neurona ha sido clave desde que el pasado 8 de septiembre rechazara abrir la investigación general sobre la financiación de la formación, junto con la existencia de una presunta “caja b”, tal y como denunciaba Calvente, para limitarse a la relación del partido con la consultora política. Si bien es cierto, la propia Fiscalía llegó incluso a calificar de “rumores” las acusaciones del exabogado. Existen a su vez sospechas de que la figura de la fiscal general y exministra del Gobierno, Dolores Delgado pueda tener algo que ver en dicho giro de los acontecimientos que juegan a favor del partido de Podemos. Asimismo, el Ministerio Fiscal defiende a algunos de los dirigentes implicados y mantiene que “no hay indicios” de financiación irregular en Podemos.

Izquierda Unida y la “colaboración mutua” entre partidos

El pasado 23 de octubre fue llamado a declarar el responsable de finanzas de Izquierda Unida, Carlos García Ramos, en condición de investigado. Su implicación, como la del propio partido de Alberto Garzón, se limita a la firma de los contratos que se entablaron con la consultora en el momento en el que se gestionó la campaña de las elecciones. Los dirigentes de Podemos cerraron el acuerdo al firmar con el CIF de Unidas Podemos y no con el de la formación morada. García Ramos fue uno de los primeros miembros en rebatir esta decisión ante los líderes de su partido porque “no lo veía claro”. En su declaración afirmó que la relación de la coalición electoral era de “colaboración mutua”, por ello cada partido contrataba de forma independiente los servicios que necesitara de cara a los comicios y se avisaba únicamente de los gastos. La investigación de la Neurona en Bolivia sacó a la luz el miedo por parte de varios miembros de Izquierda Unida por que el Tribunal de Cuentas encontrara “facturas infladas” en la contratación.  

Actualidad: Última hora sobre el Caso Neurona

El pasado 18 de noviembre de 2020, se conocía que el administrador en España de Neurona, Elías Castejón, había admitido ante el juez que el dinero que Podemos supuestamente había invertido en la campaña electoral de 2019 había sido usado de manera irregular para otros fines. De la misma manera, días después salía a la luz una serie de transferencias que se realizaron a la cuenta de la consultora y que procedían del Parlamento Europeo. En concreto son dos pagos de 3.200 y 2.600 euros que se efectuaron en diciembre de 2019. Ambos pagos coinciden con una petición de dinero que llevó a cabo Podemos a los fondos europeos a los que tienen acceso todos los grupos políticos comunitarios en octubre de ese mismo año para financiar – supuestamente – el viaje de su portavoz, María Eugenia Rodríguez Palop, a una conferencia feminista en Buenos Aires. Así queda recogido en los datos internos del partido, donde figura que 3.700 euros iban destinados a un vídeo resumen del evento, junto con una financiación de la campaña, mientras que los 2.200 restantes se dirigían a pagos de vuelos y alojamiento. El juez ha desvelado que ese dinero fue destinado de forma íntegra a la consultora política.

El pasado viernes, 20 de noviembre, fue llamado a declarar el secretario de comunicación de Podemos, Juanma del Olmo, quien admitió ante el juez que se había llevado a cabo de forma intencionada la contratación de Neurona para realizar los servicios de la campaña electoral. Del Olmo recalcó también que los servicios de la consultora fueron financiados con un pago de más de 400.000 euros. Sin embargo, el secretario de comunicación de la formación morada negó tener conocimiento acerca de las gestiones de Neurona más allá del trato con el partido que puedan estar incurriendo en actividades de índole dudoso. Junto a Juanma del Olmo comparecieron el tesorero del partido, Daniel de Frutos, la gerente de Podemos, Rocío Val, y la encargada de compras y finanzas, Andrea Deodato.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s